AMOR PROPIO






En una época de mi vida, 
me tatué una pluma para recordarme 
lo valiente que soy,
lo libre que me tengo que permitir ser,
lo fuerte que me puedo demostrar,
la voluntad de dejar ir las cargas,
de que los obstáculos, 
sean trabajados desde el mundo espiritual...
En definitiva, amor propio.

Quererse, 
valorarse, 
conocerse, 
definirse, 
auto-criticarse, 
marcarse objetivos, 
soñar con unas expectativas 
y correr a por una meta tras otra.

El camino lo empieza uno,
el camino lo recorre uno,
el camino lo adorna uno,
el camino lo escoge uno,
el camino lo define uno.
Las piedras, cómo saltarlas, 
lo determinará la actitud de uno.

Dejémonos lo juicios, 
el que dirán 
y lo establecido por la sociedad a un lado, 
para ser nosotros mismos
y llegar lejos por méritos propios.

Primero soy yo.
Después, después viene todo lo demás.

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