Mi Constelación del Triángulo Isósceles





Me he acostumbrado a dormir abrazada a la almohada cuando tu no estás en nuestra cama. ¡Que estupidez! Como si la almohada pudiera compararse a la amplitud de tu espalda...

Pero, ahí estoy yo abrazada a ella, deseando ver las estrellas en medio del cemento del techo. Aunque en realidad, ¿quién quiere ver las estrellas cuando ha encontrado su constelación en tu espalda?

Y es que dicen que el Dios Hermes creó la Constelación del Triángulo en medio del cielo... Y yo me río porque se conoce que nunca han visto tu espalda...

Tú me la ofreciste de mapa y, en ella, yo descubrí mi propio universo y ahí, reinando en medio de tu columna vertebral, encontré mi Constelación.. Mi triángulo isósceles favorito. Y es que, ¿quién necesita tocar el cielo cuando tiene tu espalda para recorrer con sus dedos?

Y que bonito mi triángulo.. Y cuanto significado tiene para nosotros. Tú lo tienes marcado, yo le puse nombre y nuestro Bimbo le dio significado. Una familia compuesta de tres, tres lados diferentes pero unidos por tres picos, demostrando así que la imperfección puede ser lo más perfecto que tenemos.

Así que prefiero mil noches tras tu espalda que una noche bajo el manto de estrellas... porque a mí, mi niño, tu constelación no me la quita nadie.

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